Reclamación Por Lesiones: Algunos consejos de interés

Las secuelas producidas a causa de un accidente de tráfico trascienden la esfera del dolor físico, afectando, además de al cuerpo de la víctima, a sus relaciones sociofamiliares, su aspecto físico, su vida cotidiana, etc. Es por ello que una reclamación por lesiones está siempre justificada.
Por supuesto, la indemnización que se reciba tras la reclamación, y el proceso que conlleva, no va a servir para recuperar la integridad física y personal del afectado, pero sí que va a resarcir los perjuicios económicos que las lesiones hayan causados.
A continuación expondremos algunos consejos a la hora de cursar una reclamación por lesiones.
1. Si lo que buscas es la mejor solución, entonces ármate de paciencia, puesto que la reclamación por lesiones, sea por vía amistosa, sea por vía judicial, no se resolverá ni en un día ni en un par de semanas. El proceso es relativamente largo.
2. Echa mano de tu memoria. Esto es imprescindible, puesto que al ser víctima del siniestro tendrás que reconstruir las circunstancias en las que este se produjo.
3. Conserva todos los informes médicos que certifiquen tus lesiones y su grado de gravedad. Toda la documentación relacionada con el asunto será necesaria, a la hora de cursar la reclamación por lesiones.
4. ¿Hubo testigos del accidente? Localízalos y habla con ellos. Esto te será de gran ayuda.
5. Búscate un abogado que te represente y asesore. Este debería estar especializado en indemnizaciones por accidentes de tráfico, ya que la aseguradora del vehículo responsable sí que cuenta con especialistas en este tipo de reclamaciones. Son auténticos lobos con piel de cordero, que tratarán de minimizar la cuantía de la indemnización que te corresponde por derecho. No te enfrentes solos a ellos.
6. Nada de firmar documentos sin previo asesoramiento. Si lo haces habrás caído en la trampa de la aseguradora. Muchos de los documentos que te ofrecerán se presentan como sencillos formularios. No los rellenes hasta que tu abogado te haya dado el visto bueno.
7. Si no estás de acuerdo con los informes forenses, los haga quien los haga, siempre solicitar contra-informes. Como se ha visto hoy mismo con el famoso caso de Ruth y José, los niños de Córdoba, estos contra-informes son válidos para los tribunales, además de resultar esclarecedores.
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