Indemnizaciones por Accidente de Tráfico: Responsabilidades Civiles

A la hora de determinar la responsabilidad por daños a personas y/o bienes causados por un accidente de tráfico, hemos de echar mano del artículo 1 del Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor. Las circunstancias son las que, tal y como se desprenden del artículo, determinarán la responsabilidad civil en caso de producirse los perjuicios personales o materiales derivados de un accidente de tráfico.
Si bien vamos a hablar aquí de esta cuestión, siempre es aconsejable consultar a un abogado indemnizaciones. En función del apartado 1, la responsabilidad siempre recae sobre el conductor del vehículo, pudiendo quedar exonerado de dicha responsabilidad siempre que el conductor pruebe que los daños fueron causados por “la conducta o la negligencia del perjudicado o a fuerza mayor extraña a la conducción o al funcionamiento del vehículo”, sin considerarse tales los casos en los que el vehículo sufre daños, roturas o defectos. Hay corresponsabilidad si concurren negligencias tanto del conductor del vehículo como del afectado, de modo que “se procederá a la equitativa moderación de la responsabilidad y al reparto en la cuantía de la indemnización”.
El propietario no conductor del vehículo será el responsable civil de los daños cuando el conductor esté vinculado con él en los modos establecidos en el artículo 1903 del Código Civil (padres, tutores, dueños o directores de empresas y titulares de centros docentes de educación no superior) y en el artículo 120.5 del Código Penal (“Las personas naturales o jurídicas titulares de vehículos susceptibles de crear riesgos para terceros, por los delitos o faltas cometidos en la utilización de aquellos por sus dependientes o representantes o personas autorizadas”). No obstante, quedará exonerado de tal responsabilidad siempre que “pruebe que empleó toda la diligencia de un buen padre de familia para prevenir el daño”. Del mismo modo, si el vehículo no tuviera el seguro de suscripción obligatoria, el propietario no conductor compartirá la responsabilidad de los daños con el conductor, a no ser que pruebe que el vehículo le fue sustraído. Sea como fuere insistimos en que si sufre un accidente de tráfico y tiene dudas sobre sus derechos, debe consultar con un abogado puesto que en estos casos hay mucho en juego.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *