¿Qué hacer si hay menores en un accidente de tráfico?

Qué hacer si hay menores en un accidente de tráfico

Un siniestro de circulación siempre es un hecho lamentable y difícil de sobrellevar. Sin embargo, cuando hay menores en un accidente involucrados, la situación resulta aun más grave y penosa.

Esta realidad no puede pasar inadvertida, especialmente cuando se toma en consideración que España es el país, de acuerdo a las estadísticas disponibles, con más siniestros de tráfico relacionados con la mayor tasa de mortalidad infantil. Sólo en el año 2018, 25 menores de 14 años de edad, fallecieron en territorio español, por causa de accidentes de tráfico.

Tan dramáticas cifras ponen en clara evidencia, la necesidad de que los menores de edad viajen en el coche de la forma más segura posible. Para esto, nada mejor que el uso de los Sistemas de Retención Infantil disponibles en la actualidad, a la par que en permanente consideración de todas las medidas de seguridad existentes.

Los paseos, las vacaciones, las fiestas o los viajes de fin de semana en coche, aunque sean muy cortos, son oportunidades espléndidas para que los miembros de las familias compartan entre ellos. No obstante, dichos momentos, de igual manera, pueden significar motivo de inquietud y desasosiego.

Y es que, desafortunadamente, nadie está ajeno de sufrir un accidente de tráfico. Por esta razón, siempre es importante tomar todas y cada una de las previsiones necesarias, así como estar debidamente preparados para poder hacer frente a cualquier posible contingencia.

Se trata no sólo de conocer y acatar las principales medidas de prevención y circulación; se debe también, tomar acciones en cuanto a mantener vigentes, tanto la póliza de seguro del vehículo como la del núcleo familiar. Así mismo, es muy recomendable, contar con los datos de un abogado especializado en tráfico, el cual, desde su formación y experiencia, puede proporcionar asesoría pertinente, en caso de que, lamentablemente, ocurriese un siniestro en el que estén involucrados menores de edad.

¿Qué se puede hacer para proteger a los menores antes de un accidente de tráfico?

Que se puede hacer para proteger a los menores antes de un accidente de trafico

Los padres y representantes están en la capacidad y en el deber de tomar un conjunto de medidas preventivas, orientadas a garantizar la seguridad de sus hijos y representados, durante su traslado en un vehículo automotor.

En primer lugar, es necesario asegurarse que los menores tengan abrochados los cinturones de seguridad, de acuerdo a sus edades y tamaños, ya sea en el asiento del automóvil o en un asiento de seguridad, como los que ya vienen incorporados a ciertos modelos de coche, o están disponibles en el mercado.

De cualquier manera, es vital tomar en consideración que siempre la forma más segura para que cualquier menor de 13 años de edad viaje en un coche, es en el asiento trasero y con el cinturón de seguridad abrochado.

El uso del asiento trasero por parte de los menores es altamente recomendable, ya que es el lugar del vehículo que, sin duda, proporciona mayor seguridad, y protege la integridad de los niños, en caso de que el coche pueda sufrir impactos laterales. Asimismo, se aconseja que los menores se trasladen en sentido inverso al avance del coche, hasta que cumplan los cuatro años de edad.

¿Qué se recomienda para hacer más seguros los viajes con menores?

que se recomienda para hacer mas seguros los viajes con menores

Siempre es necesario asegurarse de que los niños vayan sujetos de forma correcta, en todos y cada uno de sus traslados en coche. No se puede dejar de hacer ni descuidarse en ningún viaje, así sea muy corto o breve.

Asimismo, y cuando sea posible, se debe procurar que los niños se ubiquen en el lugar medio del asiento trasero, con su cinturón de seguridad abrochado, pues es el lugar más seguro del vehículo en caso de que ocurra un choque. En este orden de ideas, es importante que siempre los adultos den el ejemplo a los niños, usando el cinturón de seguridad durante todo el recorrido.

También es vital, revisar que los arneses de seguridad de los cinturones, permanezcan abrochados de forma correcta; ni demasiado flojos, pero tampoco muy apretados o retorcidos. Es necesario que estos dispositivos estén ajustados como es debido pues, en caso de un siniestro, serán estos los encargados de repeler o minimizar el consabido movimiento hacia delante que le ocurre durante una colisión a las personas que ocupan un coche.

Otras medidas necesarias son el uso del espejo retrovisor para revisar con frecuencia a los menores, o contar con el apoyo de un acompañante que ayude a controlar durante el viaje que los arneses de los cinturones de los niños, permanezcan colocados y abrochados de la forma adecuada. No se debe olvidar que los niños tienden a intentar quitárselos.

De forma complementaria, pero no por eso menos importante, es fundamental que cada viaje en coche se haga en tranquilidad. Los padres y representantes tienen la posibilidad de convertir el recorrido en un tiempo de diversión para toda la familia; se trata de compartir actividades, juegos, canciones e historias con los niños, de tal manera que éstos se mantengan alegres, entretenidos y tranquilos.

En aquellos casos en los que los viajes sean largos, es recomendable hacer paradas frecuentes, al menos cada dos o tres horas. Estos descansos permitirán tomar algún refrigerio; aminorar la monotonía y el agotamiento propio del conductor; estirar el cuerpo y en especial las piernas de todos los ocupantes del coche y, además, mantendrán distraídos y más felices a los niños.

¿Cómo se manejan las indemnizaciones a menores en un accidente de tráfico?

Durante un accidente de tráfico con menores involucrados, y ante la angustia y preocupación generada por lo sucedido, es imperante en primer lugar, procurar mantener la calma. Así mismo, se debe verificar lo más pronto posible que los infantes o adolescentes se encuentren bien, y en caso de ser necesario, velar porque éstos reciban primeros auxilios y una adecuada asistencia sanitaria.

Por otra parte, es esencial tener conciencia de que, ante la presencia de menores víctimas de lesiones o traumas a consecuencia de un accidente de tráfico, existen procedimientos necesarios de cumplir. Estos pasos resultan esenciales, a efectos de lograr una adecuada indemnización.

La indemnización, en primer término, debe ser reclamada por los padres o tutores legales del menor afectado. En segundo lugar, serán los representantes de la víctima, quienes recibirán el monto de dicha indemnización, en el compromiso y deber de administrarlo a favor del siniestrado hasta que éste alcance los dieciocho años de edad.

Sobre lo anterior, es imprescindible tener en consideración que el baremo de indemnización por incidentes de tráfico, sitúa el límite de la responsabilidad en menores, a partir de los catorce años. En este sentido, y de acuerdo a lo establecido en el artículo 1.2 de la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro, al momento en que un menor de catorce años, es víctima de un incidente de circulación, si existiese responsabilidad exclusiva o concurrente, ésta no suprime ni reduce la indemnización.

Así mismo, la referida ley establece que los padres, tutores y demás personas que respondan de forma legal por los menores, no están en el deber de asumir la responsabilidad por los daños o asumir los gastos que se generen. Por último, de ningún modo, será reducida la indemnización, en caso de que el lesionado no haya tenido puesto y abrochado el cinturón de seguridad.

Una única excepción para que un menor de edad pudiese perder el derecho a ser indemnizado, sería que el mismo, o algunas de las personas antes mencionadas, hayan contribuido de manera fraudulenta o engañosa a la concreción del hecho que dio lugar al accidente de tráfico o siniestro.

En todo caso, siempre que sucedan incidentes de tráfico con menores incluidos, tiene especial importancia contar con el asesoramiento de un buen abogado, especializado en derecho de tráfico. Este profesional puede velar, en articulación con los padres o representantes del menor, porque se cuiden y garanticen, de la mejor manera posible, los intereses de éste.

 

¿Por qué son importantes los Sistemas de Retención Infantil?

 

Por que son importantes los sistemas de retencion infantil

Existen dispositivos especialmente diseñados para coadyuvar a garantizar la seguridad de nuestros pequeños durante un viaje en vehículos automotores, se trata de los Sistemas de Retención Infantil o SRI. Entre ellos, están incluidos, distintos modelos de asientos para bebés y niños, los cuales se pueden adaptar a sus también diferentes tamaños y condiciones físicas.

Con el propósito de garantizar la seguridad de los más pequeños, es esencial el uso del modelo de asiento adecuado, definido en virtud de la edad, tamaño y peso del niño y que, en consecuencia, posibilite colocar al infante de la forma correcta, y con un sistema de anclaje de SRI correcto.

La importancia del uso de los SRI tiene su mayor referente y confirmación en los índices que sobre menores de edad fallecidos y heridos en incidentes de tráfico existen para España, así como en el análisis técnico de los múltiples y diferentes accidentes ocurridos en los últimos años.

Las cifras hablan por sí solas: 356 menores en un accidente de tráfico murieron o resultaron heridos gravemente, accidentes ocurridos en el país, en el año 2018. Además, no es poca cosa que, por lo general, las secuelas o las discapacidades resultantes de los accidentes de tráfico, determinan de manera negativa y muy significativa, a los menores lesionados, por el resto de sus vidas.

Es importante considerar que, al momento en que un vehículo frena contra un obstáculo, otro coche o una pared, por ejemplo, los cuerpos de sus ocupantes, continúan moviéndose hacia adelante, y a la misma velocidad que dicho auto traía en su marcha. En consecuencia, son impulsados de manera violenta por una fuerza que es equivalente a 40 veces el peso de cada ocupante del coche.

Por lo anterior, en caso de no estar sujetos, el impulso originado conllevará al conductor, así como a su acompañante, a golpearse contra la parte delantera del vehículo y con el parabrisas. Por su parte, los pasajeros de los asientos traseros, también serán impulsados hacia adelante y con la misma fuerza.

Es importante destacar que la contundencia de tal hecho llevará a que, aquellos que no estén asegurados a sus asientos durante el siniestro, puedan ser despedidos del vehículo y de forma muy rápida, multiplicando por seis, las posibilidades de morir. Tan dramático como cierto.

El uso adecuado de los SRI en niños, con los anclajes que son instalados a los vehículos durante su fabricación, es esencial. La razón para esto es que, debido a las estaturas y estructuras óseas características de los infantes, el cinturón de seguridad por sí solo, no es un dispositivo suficiente, que permita garantizar su correcta protección.

¿Qué tipos de asientos o Sistemas de Retención Infantil se deben usar?

 

Que tipos de asientos o Sistemas de Retencion Infantil se deben usar

Tras la consideración de la importancia de los SRI, resulta primordial, como ya se ha descrito, el uso en el coche del dispositivo más adecuado para la edad, estatura y peso de cada niño. Así mismo, no se puede olvidar que, en la intención de proporcionar la mayor protección posible, todo menor de 14 años de edad, debe ir sentado con el cinturón de seguridad ajustado de manera adecuada en el asiento trasero del automóvil.

En el caso de los niños más pequeños, el asiento escogido debe ser instalado en el coche, siguiendo de manera estricta las instrucciones dadas por el fabricante, las cuales indican de qué manera y en qué tipo de vehículos se puede usar dicho dispositivo de forma segura. A este respecto, si se considera necesario, se puede solicitar asistencia para la instalación del asiento a un técnico certificado en seguridad para los niños en vehículos.

De igual forma es importante revisar el manual de instrucciones o la etiqueta de cada modelo de SRI, los cuales indican de forma específica, los límites de peso y estatura para los cuales fue diseñado y fabricado cada uno de estos dispositivos.

Entre los sistemas de retención infantil se tienen:

  • Asiento de seguridad mirando hacia atrás. Está concebido para ser utilizado por los niños más pequeños, desde su nacimiento hasta los cuatro años de edad, pues es el que brinda de manera comprobada, mayor seguridad para ese grupo etario.
  • Asiento de seguridad mirando hacia delante. Debe ser usado, a partir del momento en que el asiento anterior le queda pequeño al niño y hasta los cinco años de edad, aproximadamente.
  • Asientos elevados, también conocidos como booster. Para el tiempo en que el menor no cabe en el segundo asiento, debe ir sujetado en un asiento elevado que permita regular la posición de su cinturón de seguridad, hasta que éste lo pueda sujetar de forma adecuada en el asiento del coche. Por lo general, esto ocurre entre los 9 y 12 años de edad.
  • Es posible el uso del cinturón de seguridad en niños más grandes, siempre y cuando el dispositivo pueda sujetar al menor de forma correcta. Para confirmar entonces, este posible uso, se debe en primera instancia, comprobar que la parte que atraviesa la falda no pasa por el área del estómago, sino por la parte superior de los muslos. Asimismo, se debe verificar que la parte que cruza el hombro, en realidad pasa por este último y no por el cuello del niño.

¿Qué contempla el marco legal para los menores en un accidente de tráfico?

En el Reglamento General de Circulación del año 2015 se establece que, tanto el conductor como los pasajeros de un coche, tienen la obligación de utilizar de manera correcta los cinturones de seguridad, ya sea mientras circulan por ciudades, como si lo hacen por carreteras y autopistas.

Para el caso específico de los menores de edad, el Reglamento indica que los niños de estatura igual o inferior a 135 centímetros, siempre deben viajar en los asientos traseros del vehículo, a la par que deben usar Sistemas de Retención Infantil, elegidos de acuerdo a las características físicas del menor.

Únicamente cuando el vehículo no cuenta con asientos traseros; éstos están siendo utilizados por otros menores, o no es posible instalar los asientos especiales en él, está permitido que el niño viaje en el asiento delantero, con la silla colocada en sentido contrario a la marcha del automóvil, así como con la bolsa de aire o airbag desconectada.

Sólo en el caso de los taxis que circulan por las ciudades, está permitido que los menores, cuya altura no supere los 135 centímetros, viajen sentados en los asientos traseros sin Sistemas de Retención Infantil.

Resulta muy importante destacar que es el padre, la madre o el cuidador del menor, el responsable de la seguridad de éste. En este sentido, y de acuerdo a la normativa vigente, no llevar a los menores en el vehículo, sentados de forma correcta, sin el uso correcto del cinturón de seguridad, está tipificado como una infracción grave. Esta falta implica una sanción que puede alcanzar los 200 euros.

¿Cuál es la normativa vigente en cuanto a los asientos para menores en coches?

En la actualidad, conviven en España dos normas de homologación, es decir dos normas vigentes, para los SRI: R129 (también llamada i-Size o Tamaño-i) y ECE R44/04. Esta última, categoriza sus estándares de acuerdo a los grupos 0/0+I/II/III, y en correspondencia a intervalos de peso del niño.

Por su parte, la primera, de más reciente data, tipifica los valores de evaluación de los asientos, en función de la estatura y el peso máximo de los niños que pueden darle uso. De acuerdo a los expertos, la norma R129 ha sido creada para hacer más simple el proceso de selección y uso de las sillas para niños, convirtiendo a este dispositivo en algo más universal y fácil de utilizar.

Como norma homologada, entre otras innovaciones, R129 incluye una prueba nueva de colisión lateral, la cual favorece la seguridad de los asientos en los choques. Además, sus pruebas de colisión son hechas con maniquíes que incluyen criterios innovadores de lesiones más desarrollados. La norma también permite que todas las sillas orientadas hacia atrás, puedan ser usadas hasta los 15 meses de edad del niño.

Ambas normas conviven por ahora, sin problemas, ya que hay conciencia de que son ambas, objeto de una transición. En todo caso se cree que, de forma paulatina, R129 irá sustituyendo a la norma ECE/044, hasta que ésta desaparezca en el tiempo. Para esto, a futuro, los coches deberán estar actualizados y capacitados para dar acomodo de manera adecuada a los SRI de acuerdo a la i-Size.

Preguntas frecuentes

La seguridad de los hijos constituye la principal preocupación y prioridad de todo padre. Por esta razón, en relación a la protección de los niños en los vehículos, es recurrente que se produzcan dudas, que es necesario responder de forma clara y precisa, sobre todo si hay menores en un accidente. A continuación, algunas de las preguntas más frecuentes sobre el tema y sus correspondientes respuestas.

¿Por qué no se permite colocar el asiento del niño en los asientos delanteros?

La normativa vigente respecto al tema se puso en vigor, luego de que diferentes estudios especializados dieran cuenta de que, es más confiable para los menores viajar en los asientos traseros del vehículo. Entre estas investigaciones destaca la realizada por el Crash Injury Research Engineering Network (CRIREN), un estudio en el que se puso en evidencia que el riesgo de que los menores sufran traumas o lesiones es mayor cuando van sentados en los asientos delanteros. Más aún, el estudio también demostró que, bajo estas circunstancias, dichas afecciones serán de mayor gravedad.

En Australia, por otra parte, una investigación dio cuenta de que el número de muertes de menores de 4 años, ocurridas en incidentes de tráfico, y que viajan en el asiento delantero, puede llegar a ser el doble con respecto a los casos en los que los niños se desplazan en la parte trasera del coche. Más grave aún: en el caso de bebés menores de un año, el riesgo de fallecimiento se multiplica por 4.

En este orden de ideas, es imperante tomar en consideración que, en caso de una colisión, las bolsas de aire de los vehículos pueden matar a los niños pequeños que van sentados en el asiento de adelante.

Por esta razón, jamás se debe instalar en el asiento delantero y frente a una bolsa de aire, un asiento de seguridad. No obstante, si se hace, siempre será de manera excepcional, y ante una razón muy bien justificada. Como es lógico entender, será obligatorio desactivar la bolsa de aire.

¿Puede ser más seguro para un niño ir cargado por un adulto en un auto?

Jamás. Resulta imposible que los niños estén más seguros viajando en los brazos de un adulto, pues, está comprobado que, en caso de que ocurra un siniestro de tráfico, e incluso en colisiones sucedidas a baja velocidad, la persona no puede evitar que su cuerpo sea movido de su asiento, por causa del impacto recibido.

Asimismo, se sabe que, en estos casos, toda persona tiene el impulso de abrir los brazos en un intento de mantenerse sujetado a su lugar, lo que dejaría expuesto al menor.

Hay que resaltar algunos datos que ilustran la importancia de este tema. Así, por ejemplo, la fuerza que se genera durante una colisión sucedida a 50 kilómetros por hora, equivale a la caída de una persona desde el cuarto piso de un edificio. Por esta razón, es ilógico pensar que la contundencia y gravedad de un hecho como ése, pueda ser amortiguado sólo con el uso de los brazos.

¿Qué se puede hacer si los niños no soportan viajar atados con un cinturón?

Por lo general, los niños pequeños se acostumbran con cierta facilidad y, en consecuencia, viajan de forma más confortable, en sus sillas o butacas especiales, o sobre un almohadón, en el caso de los más grandes; eso sí, siempre ajustados apropiadamente con el cinturón de seguridad.

En ocasión de viajes largos, será de mucha ayuda, hacer paradas frecuentes, al menos cada 2 ó 3 horas, a fin de que los niños bajen del vehículo a estirar sus piernas y a distraerse del tedio que el viaje les esté ocasionando.

¿Puede causarle algún daño al niño que sus pies toquen el respaldo del asiento del vehículo?

Para muchos padres es éste un tema que genera mucha inquietud, sin embargo, no hay motivo alguno para preocuparse por ello. Los asientos especiales de los vehículos están diseñados y fabricados especialmente para los niños, y para esto se han tomado en consideración, todos los factores que garanticen tanto su seguridad como su comodidad.

Los niños pueden doblar sus piernas con facilidad, y así mismo, y con absoluta seguridad, pueden viajar de manera confortable, sentados en un asiento orientado hacia atrás. En este sentido, está claro que el diseño de los asientos, ha contemplado evitar el sufrimiento de lesiones para los menores en un accidente.

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