Abogado Accidente. Si lo Tuyo Es Un Fraude, No Nos Busques

 

Parecerá un argumento de película, pero lo cierto es que no lo es. Más bien ocurre que las películas se basan en casos reales, que no se suelen conocer y que, cuando los conocemos decimos que son de película porque ya ocupan un lugar determinado en nuestro acerbo cultural como tales.

Nos referimos a las simulaciones de accidentes de tráfico para cobrar una indemnización. Normalmente, dado que estos son simulados por personas que se dedican a ello, no suelen contar con un abogado accidente, pues, con toda seguridad, tales defraudadores no discuten con las aseguradoras, ya que lo poco que les puedan sacar es más que suficiente.

No sería esta la conducta normal de una auténtica víctima de un accidente, quien podría solicitar los servicios de un abogado accidente, si no está conforme con la propuesta de la aseguradora de turno.

Para que el lector no piense que nuestras palabras son dichas en el vacío, nos hacemos eco de una noticia que fue publicada en la edición digital del ABC hace un par de días. Según esta noticia, se han producido cambios en los fraudes de simulación de accidentes de tráfico. Obviamente, esto implica que hay fraudes de simulación de accidentes de tráfico. Pero implicaciones aparte, vale la pena hablar aquí de tales cambios.

Según la mencionada noticia, antes estos defraudadores llamaban a los servicios de emergencias cuando se producía la simulación fraudulenta del accidente. Ahora, sin embargo, realizan el parte amistoso y luego, al otro día, las falsas víctimas acuden a un centro médico, en el que se quejan de dolores de todo tipo y hacen mención al accidente sufrido el día anterior.

Por supuesto, esta conducta se acaba detectando, pues hay casos de presuntos defraudadores que han tenido el mismo tipo de siniestro hasta dos o tres veces. Esto es suficiente para ilustrar el hecho del fraude por simulación de accidentes de tráfico.

Pensamos que, en general, un defraudador no contratará los servicios de un abogado accidente, no obstante, más vale prevenir que curar.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *